¿De que hablamos cuando hablamos de amor? | anotaciones un amante desempleado

Cada vez que caminamos por la calle o hablamos con nuestro círculo de amigos, existe una ligera posibilidad de que esta palabra surja en medio de la conversación remitiéndonos a ese cúmulo de sentimientos tan amplío y complejo que, a pesar de ser universal, nos es tremendamente difícil de definir

¿Que es en si el amor? La respuesta suele ser variopinta y depender de a quien le hacemos la pregunta. Para un médico o bioquímico será una molécula dentro de nuestro cerebro que le ayude a explicar, en medida de sus posibilidades y conocimientos, el fenómeno del enamoramiento, y sin embargo aún con esta definición tan certera y empírica quedarían por fuera todos aquellos que aman sin necesidad de estar drogados.

Para una madre auxiliadora o un misionero en un país pobre será una decisión, pero a pesar de ser un acto loable y digno de admiración nuevamente se estaría dejando de lado al poeta y al amante que ponen su vida y arte al servicio de esta abstracción.

Para una parte de los intelectuales es directamente el mal encarnado del cual, si tuviesemos algo de criterio, deberiamos huir a la primera señal de su aparición. Quizá porque en el juego del enamoramiento, el cuál es una dialectica hegeliana, siempre existe un perdedor que paradójicamente es aquel que más ama desvirtuando así el ideal del amor (Dejo unas reflexiones acerca de lo que un par de ellos indican) En palabras de Borges: Dichos los amantes, los amados y los que pueden prescindir del amor.

En última instancia deberiamos tener en claro lo que o representa para nosotros el amor y más aún ser conscientes de los que este implica para nuestro objeto amado. Particularmente, en criterio de quien escribe, el amor es un acto de entrega, ya que uno debería primero ser merecedor de ese amor que solicita antes que exigirselo a la persona amada.

Ahora dime, para ti ¿Que es el amor?

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